RAMÓN DORIA BAJO. Divorcio Civil, Separación de Sociedad Mercantil y Autodeterminación Política

El Comentario

El divorcio fue posible en España a raíz de una ley republicana de 1932. Tras el golpe de Estado se prohibió y no fue restaurado hasta 1981. Y el 8 de julio de 2005 dio el gran salto libertario con la desaparición de las causas (Art. 82) y la posibilidad de petición unilateral (Arts. 81 y 86). Es decir, en la actualidad, cualquier cónyuge puede, por su sola voluntad, divorciarse sin alegar ningún tipo de causa ni razón. Además, si ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y carecen de hijos menores, el divorcio se puede llevar a cabo ante Notario en un plis plas (Yo mismo he dado fe de varios de ellos). La Ley de Sociedades de Capital (LSC), de 2 de julio de 2010 en sus artículos 346 al 348 bis establece una serie de causas por las que un socio de una sociedad puede pedir la separación de la misma (no reparto de dividendos, cambio de objeto o de régimen de transmisión, etc.). Régimen que, naturalmente, no es aplicable a las Sociedades cotizadas en Bolsa, pues en éstas, para salir, basta con vender las acciones.

Es decir, tanto en el ámbito civil como en el mercantil el derecho a no permanecer unido a alguien o a una sociedad se puede ejercer de forma unilateral y así lo reconocen la leyes. Y, sin embargo, en el ámbito político español ese derecho de separación se considera un anatema demoníaco. ¿Por qué el divorcio político ha de suponer enfrentamiento? Bastaría con exigir mayorías reforzadas en votos y participación así no ocurriría como con el Brexit inglés que ha dividido en dos al Reino Unido. La mencionada LSC, en sus artículos 199 al 201 prevé mayorías más amplias para asuntos especialmente importantes. ¿Por qué no aplicar la lógica mercantil a la política?

Los países nórdicos son un ejemplo mundial de pacifismo y tolerancia, y sus uniones o separaciones desde hace mucho, mucho tiempo que son amigables. La última en 2008 cuando los 60.000 habitantes de Groenlandia (Cuyas reservas de petróleo son la mitad de las de Arabia Saudí) decidieron, en un referéndum pactado con Dinamarca, incrementar más su autogobierno (Ya en 1985 habían decidido salir de la Comunidad Europea aunque los daneses permanecieron). Los daneses prefieren ser amigos de los groenlandeses que ser sus enemigos pues saben que no hay enemigo pequeño.

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