JESÚS MACKINTOSH

EL SUEÑO DEL MARQUÉS DEL DUERO


Taró.

Los antiguos marengos denominaban a la niebla de verano taró, y es precisamente al principio de esta estación cuando la podemos contemplar, arropada por un cierto halo de misterio, ya que va penetrando desde el mar de manera muy pausada para posteriormente detenerse a la  espera de que aumente el viento y se deshaga.

Las razones que explican este fenómeno meteorológico en nuestra costa son muy claras: hace falta en primer lugar que el agua de mar este fría –este año puede que bata records de días de Poniente que permiten la entrada de las corrientes atlánticas mucho más frías que las mediterráneas– y, en segundo
lugar que la brisa role a sureste. La humedad que contiene la atmósfera en contacto con el mar provoca la condensación de la misma formándose la niebla.

Hay una leyenda que relata la experiencia que vivieron hace mucho tiempo dos pescadores de la zona cuando faenaban no muy lejos de la orilla, y les alcanzó el taró. La jornada de pesca al chambel estaba siendo muy provechosahasta que se dieron cuenta  de que no cuadraba lo pescado con los peces que deberían haberse acumulado en el fondo de la barca. Cada uno pensó  del otro que estaba gastándole una broma escondiendo algunos peces en otro sitio cuando, de repente, apareció por la borda una mano negra que se llevaba uno recién pescado. El susto fue mayúsculo y aunque la sensación fantasmagórica provocada por la niebla pudiera inducirle a pensar en otras teorías más tenebrosas, la realidad pudo ser otra: la de que estuvieran asistiendo a uno de los últimos encuentros con un animal ya desaparecido de la costa mediterránea andaluza: la foca monje.

Esta especie de mamífero pinnípedo se encuentra al borde de la extinción, y el único lugar de la costa española donde aún se localiza es en las Islas Chafarinas –en el mar de Alborán– cerca de Melilla, aunque se tiene constancia de que en las Islas Baleares están aumentando los casos de avistamientos de algunos ejemplares aislados provenientes de islas italianas o griegas.

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