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El PP alerta del desplome de la vivienda visada en Marbella frente al repunte de Málaga, Mijas y Estepona

Garre reprocha al tripartito su indolencia absoluta para revertir esta situación

El concejal del grupo municipal popular, Cristóbal Garre ha informado hoy de que el número de viviendas visadas en Marbella se ha desplomado en 2016, un año en el que la ciudad se ha convertido en el único municipio de la provincia con crecimiento negativo.

Garre ha advertido además de que Marbella está cediendo el puesto de cabeza en la recuperación económica del sector a Málaga, Estepona y Mijas, lo que en su opinión reviste enorme gravedad, sobre todo por la falta absoluta de reacción por parte de los responsables municipales para revertir esta situación.

El concejal ha explicado que estos datos proceden de un informe realizado por el colegio de arquitectos de Málaga, y ha precisado que Marbella ha pasado de 444 viviendas visadas en 2015 a 71 en lo que va de 2016, frente al crecimiento de Estepona, que visó 21 viviendas el año anterior, y en el presente ejercicio ya ha sumado 457.

El edil ha recordado que el PP lleva meses denunciando esta situación: “Ha pasado un año desde que se anuló el PGOU de 2010, y durante este tiempo el tripartito ni siquiera ha sido capaz de sacar la licitación del nuevo documento, algo que sin lugar a dudas daría tranquilidad en el sector.

En este tiempo, tampoco se ha culminado la adaptación del PGOU del 86 a la LOUA, aunque fue tramitada por urgencia en febrero, y ni siquiera se ha finalizado la adaptación de las normas urbanísticas, lo que da una idea de la parálisis e inacción del equipo de gobierno.

La ciudad se resiente de un ayuntamiento que tarda más de un año de plazo para resolver cualquier tipo de licencia, hasta una mera certificación urbanística, ha lamentado el portavoz de los populares, que ha recalcado que “ya estamos en el cuarto puesto de la provincia en cuanto a viviendas visadas”.

Garre ha reclamado al equipo de gobierno que despierte de su letargo y comience a actuar para cambiar una situación que, por la importancia y entidad de nuestra ciudad, no le corresponde y ha destacado la necesidad de buscar soluciones inmediatas que inviertan esta tendencia porque Marbella ni puede ni se lo debe permitir.