Jesús Mackintosh

El sueño del Marqués del Duero


Paso de nutrias

En la carretera  que comunica por el norte San Pedro con Benahavís, antes de llegar a la rotonda de acceso a Los Arqueros, existe un par de señales de tráfico, que imagino que la habrán colocado los residentes de la zona,  advirtiendo del paso de nutrias. Es de agradecer el interés por la conservación de la fauna local, pero cada vez que paso por ahí me asalta la duda de saber si no se estarán refiriendo a otro mamífero que además de guardar cierto parecido con ellas, es más abundante y fácil de ver: el meloncillo.

Este animal es la única especie de mangosta presente en Europa. No se trata de una introducción llevada a cabo por los árabes durante su pasado en la península Ibérica, ya que tiene diferencias  genéticas con las especies africanas. Es capaz de cazar y de comer serpientes, incluso las venenosas como las víboras, porque han desarrollado una inmunidad al veneno gracias a una mutación de algún gen que se ha trasmitido generacionalmente.

Su forma baja y alargada, además de su comportamiento gregario,  le ha granjeado el sobrenombre de culebra peluda, ya que se suelen desplazar varios ejemplares en fila india pegando la cabezas a las colas, aparentando ser un animal mucho mayor, para evitar la acción de sus depredadores.

Son carnívoros que se alimentan no solo de ofidios, sino que también atrapan crías de conejos, roedores, insectos y aves. Eventualmente también pueden actuar como carroñeros.

Se cree que su población va en aumento propiciada por el abandono de la vida rural, que provoca una extensión de la superficie cubierta de matorral, circunstancia también aprovechada por otros animales como los jabalíes. En la provincia de Málaga se encuentra muy bien representado, no siendo difícil poder observarlos durante un recorrido campestre. He tenido la fortuna de disfrutar contemplándolos en varias ocasiones, en algunas de ellas cruzando la carretera,  por el paso de meloncillos.

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