La búsqueda del platino del río Guadaiza: una aventura que cumple cien años

Platino Río Guadaiza y Orueta

El Río Guadaiza esconde en sus entrañas un auténtico tesoro: platino. Hace 100 años uno de los geólogos más capaces de la historia de España, Domingo de Orueta y Duarte, estudió intensamente la cuenta del río y determinó la existencia de este valiosísimo metal en su cauce. San Pedro Información te cuenta la historia de este extraordinario hallazgo.

Rio Guadaiza
La peridotita es la clave de la existencia de platino en el valle del Guadaiza. CEDIDA

 

Río Guadaiza
Domingo de Orueta. CEDIDA

Andalucía es la región minera más rica de toda España. Y, concretamente, en la Costa del Sol y las montañas aledañas se han explotado las riquezas de su subsuelo desde época romana. Plata, niquel, grafito, hierro, cromo… la lista de minerales y metales es larga. Muy cerca de San Pedro, en la finca de la Concepción de Río Verde se construyó la primera industria siderúrgica de España en la primera mitad del siglo XIX. La tradición minera es larga y la extracción de los metales hasta su agotamiento se alargó hasta más allá de la mitad del siglo XX. Pero poca gente sabe que un científico, avanzado para su época, Domingo de Orueta y Duarte, demostró la existencia de platino en una serie de campañas de búsqueda que realizó en la cuenca de varios ríos del municipio, encontrando este valiosísimo metal en el río Verde y el Guadaiza.
Orueta intuyó la existencia de platino en nuestra región debido a las similitudes petrológicas con los yacimientos de los Urales, ricos en este metal. Tanto esta parte de Rusia como el enclave de Sierra Bermeja se caracterizan por la abundancia de la roca peridotita, muy rara, y a la que se asocia el platino. Así que Domingo de Orueta convenció al Rey Alfonso XIII para que el Estado financiase una investigación que demostrara la existencia de platino en las cuencas de los ríos asentados junto a las rocas peridotitas como el Verde y el Guadaiza.
Orueta, alineado desde muy joven con la Institución Libre de Enseñanza, formaba parte de esa élite de científicos españoles, de finales del siglo XIX y principios del XX, que creían firmemente en los valores europeizantes de la Ciencia y la Técnica modernas. Fue el primero de su promoción como Ingeniero de Minas, investigó nuevas técnicas microscópicas, adentrándose en la microfotografía y fotografía en color; y en su casa de Gijón instaló un laboratorio que contaba con microscopios de última generación. Allí, inventó nuevos sistemas ópticos, cuyas patentes cedió a las mejores casas europeas como Zeiss.

Rio Guadaiza
Charca en el valle del Guadaiza. CEDIDA

Con el beneplácito regio el prestigioso geólogo estuvo desde 1915 a 1918 inmerso en realizar el estudio de los cauces. Como oficina y alojamiento de los ingenieros, utilizaron la casa de la fábrica La Concepción, cedida gratuitamente a Orueta por sus propietarios, los Sres. Moré, y situada en la margen derecha del río Verde, al oeste de Marbella. Por su parte, Orueta se instaló en la finca “El Cuscús”, propiedad del director de la explotación agrícola que allí existía y familiar de Orueta, localizada en el barrio “El Ingenio” de San Pedro Alcántara, a unos 7 km de la casa de la fábrica La Concepción.
Concretamente, los trabajos de sondeo en el río Guadaiza comenzaron a principios de febrero de 1917. Orueta empezó a investigar la parte baja del río, a 150 m de su desembocadura, ante la posibilidad de que la corriente hubiera arrastrado el platino, aunque sin muchas esperanzas de éxito; la densidad de este metal y la pérdida de pendiente del río no auguraban buenos resultados. Se proyectó sondear el río a lo largo de cuatro kilómetros, desde el punto cerca de la desembocadura hasta el paraje denominado “El Cerrojo”. El lavado de las arenas se realizaba en las instalaciones de la antigua fábrica de azúcar de San Pedro Alcántara.
Los trabajos relativos a la presencia de platino en el río Guadaiza finalizaron a mediados de junio de 1917. Realizaron 111 sondeos a lo largo de los 3.845 m de río reconocidos, con un total de 563 m perforados (la superficie investigada fue mayor que la de río Verde: 927.000 m2). El peso de las arenas lavadas sumó 20.701 kg, y la cantidad de platino calculada para este yacimiento aluvionar fue de 135 kg.
Orueta dio por finalizadas las investigaciones en la Serranía de Ronda en mayo de 1918. Concluyó que si se llevaba a cabo una explotación industrial de los aluviones platiníferos de la Serranía de Ronda, debía realizarse en los ríos Verde y Guadaiza. Desde el punto de vista económico, recomendó la explotación mediante draga, especialmente rentable en el río Guadaiza donde, además, la ley media de platino era algo mayor que en el río Verde.
A pesar del gran interés demostrado por el Rey, el Gobierno y el Instituto Geológico de España, y de lo elevado que fue para la época la inversión de 450.000 ptas para la ejecución del proyecto, el Estado no llegó a explotar nunca los yacimientos de platino de la Serranía de Ronda reconocidos por Orueta y sus colaboradores.

 

EL PLATINO

Rio Guadaiza
Platino. CEDIDA

El platino, en la corteza terrestre es un metal 30 veces más escaso que el oro. La producción anual de platino es de aproximadamente 175 toneladas, lo que equivale al 7% de la producción anual de oro. Más del 80% del platino del mundo se extrae de minas en Sudáfrica y Zimbabue, y el 10% proviene de Rusia.
A diferencia del oro, el platino tiene importantes usos industriales, principalmente para catalizadores de coches, ya que es el mejor catalizador metálico. Desde la década de los 80, este metal precioso se lleva utilizando en la industria automovilística. Su uso, por lo tanto, se encuentra estrechamente ligado a la demanda de automóviles. Un kilogramo vale casi 28.000 euros.

 

EXTRACTO DE CARTA
“Mi querido Enrique:
Cuando te digan que el clima de Málaga es delicioso y que no llueve nunca, di tú que es mentira. Desde el 2 de este mes está cayendo un diluvio de agua, viento… Los ríos van desbordados; los hombres cubiertos con unos trajes impermeables que les he comprado; Rubio y Moya con unos ulsters negros y unas capuchas, que parecen pescadores de focas, y yo… yo emberrenchinado y rabiando de no poder hacer nada de provecho. Estamos en el tercer agujero y deberíamos tener ya hechos una docena de ellos. Hay que interrumpir el trabajo a cada paso para limpiar los taladros del barro que el río mete en ellos a cada momento. En esto y en mirar piedras y arenas con el microscopio me paso el santo día de Dios. Yo bien quisiera podérmelo pasar haciendo además otras cosas, pero contra las nubes nadie puede.”

Río Guadaiza
Orueta. CEDIDA

Este es un extracto de una carta que el geólogo Domingo de Orueta escribió a su amigo el conde de Valmaseda relatando las dificultades que tenían que padecer en sus trabajos de cata buscando platino en la cuenca del río Guadaiza.