Guía para disfrutar de un buen chapuzón en los ríos de la provincia de Málaga

Refrescarse en las pozas y charcas malagueñas es una buena opción con el calor estival

En verano no sólo existe la playa o las piscinas como única opción para refrescarse del calor. Las pozas y charcas de la provincia de Málaga son auténticos oasis en los que refrescarse y disfrutar a la vez de la Naturaleza. Son lugares en los que se puede, si se elige bien la hora y el día, disfrutar del medio ambiente, sin grandes aglomeraciones, en familia y alejados de las medusas y los calores del litoral.

Uno de los lugares más cercanos, y populares por lo que se recomienda no ir entre semana por saturación de personas, es el tramo del río Guadalmina en Benahavís conocido como Las Angosturas. Además de ser el perfecto lugar en el que iniciarse al barranquismo, cuenta con varias pozas en las que simplemente disfrutar del agua templada del Guadalmina. Para llegar lo mejor es aparcar en la zona baja del pueblo y caminar por el sendero lateral hasta desviarse por la vereda terriza que alcanza la poza de las Mozas.

Otra opción, de 1,5 km de pateo, consiste en estacionar junto a la ermita de Nuestra Señora del Rosario y seguir el precioso sendero de las Angosturas, el cual discurre por una pasarela en paralelo al río y junto a la carretera.

 

Otro enclave acuático a tener en cuenta es el Charco del Canalón en el río Verde de Istán. Para llegar a él debemos dejar atrás  las instalaciones deportivas municipales y enfilar la pista que atraviesa el nacimiento de Río Molinos. Recorridos casi 4 km, tomaremos a la izquierda un carril en pendiente que después de 2 km alcanza las vegas del Colmenar, junto a Río Verde.

Aquí existen dos explanadas para aparcar. Ahora, ya caminando, seguimos una pista cortada por una cadena, por la margen izquierda del cauce fluvial (según el sentido de la corriente) y tras solventar otros 2,5 km llegamos al vado de Balatín (aún perdura un puente colgante en muy mal estado de conservación) y al charco, situado unos metros aguas arriba

El Charco del Canalón se ubica constreñido entre paredes calizas y adopta su nombre de la caída de agua de una acequia situada unos metros por encima. La feraz vegetación de las laderas, cubiertas de alcornoques (Quercus suber), pinos, enebros, brezales y jaras componen junto al espectacular gollizo, un cuadro de fotografía. La poza principal es alargada, estrecha y profunda, con una tonalidad verde. Aguas abajo se recrece una pocita muy indicada para los más pequeños.

Charca de las Nutrias

No podemos dejar de recomendar darse un chapuzón en la Charca de las Nutrias del esteponero río Castor. Para llegar lo recomendable es  coger la A-7, antigua N-340, debemos tomar la salida 160 y virar en una rotonda situada junto a una estación de servicios en dirección a ‘Viveros Estepona’ por el camino de la Alberdina. Tras recorrer 3,5 km llegamos a una amplia explanada junto a la AP-7. Aquí aparcamos y seguimos caminando por el interior del parque cultural Los Molinos-El Nicio. La pista avanza durante otros 2,5 km hasta llegar cerca del río Castor, el cual hemos observado en este trayecto mientras atravesábamos un precioso bosque de quercíneas. Acaba la pista y seguimos un sendero hacia la orilla del río, el cual se remonta por la margen izquierda (según el sentido de la corriente). Desembocamos en una zúa o presa que forma una charca. Podemos desde este punto remontar por el interior del río durante unos cientos de metros hasta llegar a la bella Charca de las Nutrias.

Dejamos para el final el que seguramente sea el paradigma del río visitable en verano: el Chíllar.

Este cauce ubicado encima de Nerja está masificado en época estival por una buena razón: recorrer sus cahorros (desfiladeros) y bañarse en sus pozas y bajo sus cascadas es todo un gusto para los sentidos. Además, su firme lleno de piedras calizas que previene los resbalones y su escasa profundidad posibilita el llevar a los más pequeños sin riesgos notables. Conviene ir temprano y entre semana si es posible.

Para llegar hay que entrar en Nerja, recorrer la avenida de Pescia, doblando en la rotonda de Burriana y seguir las indicaciones a los Cahorros del río Chíllar.

Dejamos el vehículo en el aparcamiento gratuito habilitado junto a la calle Mirto. En ese punto comenzamos a caminar en dirección al río, por el camino de los Almanchares, el cual pasa por la antigua cantera situada junto al amplio cauce. Ahora se inicia el remonte, aunque lo realmente bonito viene tras alcanzar la fábrica de luz del Salto Grande. En adelante el río se angosta, lleva corriente y atraviesa un par de cahorros de gran hermosura.

La Diputación edita una guía sobre zonas de baño en ríos en torno a la Gran Senda

La Diputación de Málaga ha editado hace unas semanas el libro ‘Charcas y pozas de Málaga’, en las que se aglutina información y se ofrecen consejos sobre medio centenar de zonas de baño en ríos situados en torno a la Gran Senda. Puede descargarse gratuitamente en formato PDF en la sección de Publicaciones de la web www.malaga.es/turismo.

Incluye una introducción sobre las cuencas hidrológicas malagueñas y sobre las charcas como elemento patrimonial. Además, cuenta con fichas muy detalladas sobre los parajes y zonas de baño más llamativas, distribuidas por cuencas, así como información sobre otros parajes para poder darse un chapuzón.

Puntos seleccionados

Los puntos seleccionados son el Vado de los Patos (Nerja), en la cuenca del Chíllar; las pozas del río Sábar (Alfarnatejo), en la cuenca del río Vélez; los charcos del Infierno (Almogía), la Caldera (Alozaina), Pontón Alto y la Virgen (Tolox), Largo del Dique (El Burgo) y La Olla (Ardales), en el Guadalhorce; Barranco Blanco y el charco del Infierno (los dos en Coín), en el río Fuengirola; y los charcos Canalón (Istán), las Mozas (Benahavís), las Nutrias y la Extranjera (ambos en Estepona), en las cuencas costeras de las sierras bermejas.

En la cuenca del Guadiaro se incluyen los charcos Frío y de la Barranca (Benaoján), Azul (Jubrique), del Moro, del Chalet y de las Pepas (Cortes de la Frontera), de Moclón (Júzcar), Esteban (Jubrique), Puente de San Juan (Algatocín), de la Escribana (Benarrabá), de Pontoco (Gaucín) y del Tajo Molino (Cortes de la Frontera), y las charcas de la Ermita (Jimera de Líbar), de la Llana (Jimera de Líbar) y de la Zúa (Cortes de la Frontera). Y en la cuenca del río Manilva, se destaca el charco del Infierno.

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