“San Pedro es parte de mi vida, aquí se me llena el corazón”

LEANDRO CARRASCO  Párroco de la Iglesia de San Pedro Alcántara

Llegó a San Pedro un 2 de septiembre de 2001, procedente de Benamocarra e Iznate, dos pueblos de la Axarquía de Málaga. Ahora está a punto de cumplir doce años al frente de la Iglesia de San Pedro Alcántara, y es que el párroco Leandro Carrasco es para sus feligreses mucho más que un guía espiritual, es una persona en la que confiar y a la que muchos acuden para aliviar sus pesares. Se considera un “cura de pueblo”, un oficio que para él significa estar en los problemas del pueblo, convivir con la gente y ser cercano a la realidad y necesidades que rodean a sus feligreses. Así es Leandro Carrasco, un sacerdote para el pueblo y con el pueblo.

Pregunta. ¿Cómo empezó su carrera hacia el sacerdocio?

Respuesta: Crecí en Álora, lugar en el que estuve hasta los 18 años. En ese momento me trasladé hasta el Seminario de Málaga donde comencé mis estudios, dese 1989 hasta 1996. En septiembre de ese año me ordené, y estuve algún tiempo como diácono en Fuengirola, para después ser párroco en Benamocarra e Iznate. A San Pedro llegué hace casi 12 años, llevó aquí desde 2001.

P. Tras más de una década como sacerdote en San Pedro ¿Cuál es su balance de esta etapa?

R. El balance es muy positivo. Mi llegada tuvo una aceptación muy buena y me encontré con una iglesia cuya pastoral estaba perfectamente creada y organizada, con grupos y multitud de actividades, algunas personas se mantienen y han llegado otras nuevas. Esta etapa está siendo y ha sido muy buena, porque en San Pedro me siento muy querido, es un pueblo acogedor, un pueblo donde hay mucha gente de fuera, y se tiene la necesidad de apoyarse los unos a los otros.

P. ¿Se podría decir que se siente a gusto en San Pedro?

R. Si. Me siento muy a gusto aquí, tanto en el pueblo como en la parroquia. San Pedro es parte de mi vida, se me llena la boca cuando hablo de este pueblo, pero sobre todo se me llena el corazón.

P. ¿Qué labor desempeña desde su Iglesia en estos tiempos de crisis?

R. Desempeñamos una labor social a través de Cáritas parroquial. Su trabajo es esencial dadas las carencias que están sufriendo algunas personas, y que se encuentran en una situación de escasez de recursos. Obtenemos productos a través del Banco de Alimentos con un reparto semanal, y además, personas anónimas se acercan hasta la parroquia con bolsas de comida, la solidaridad está muy presente en esta labor

P. ¿Y además de esta labor social?

R. Además de la social, también desempeñamos una labor a nivel personal, una que es fundamental, la comunicación. En los tiempos que corren las personas están muy necesitadas de hablar, de desahogarse y sobre todo de escuchar, hay que tener en cuenta que se puede ayudar a las personas que tienen un problema o una necesidad mostrándole apoyo. Espiritualmente las personas están muy necesitadas de Dios.

P. En la Iglesia de San Pedro se tiene muy en cuenta a los feligreses extranjeros ¿No es así?

R. Sí, aquí tenemos en cuenta a todos, y también tenemos muy presente a la población extranjera que reside en San Pedro y que viene a misa. Por ello, en una de las liturgias de los domingos, el evangelio se lee en inglés, y al inicio de la misa, en la entrada, se reparte la hoja de misa en cinco idiomas diferentes. Es una tradición que se hacía en la etapa anterior y que seguimos manteniendo.

P. Ahora que las comuniones están recién finalizadas ¿Piensa que se está perdiendo el sentido de este sacramento?

R. Hay de todo. En cierta manera en la actualidad se está perdiendo el sentido de lo sagrado, no sabemos valorarlo, puesto que algunas personas se toman la celebración de la Primera Comunión como un acto social, que no lleva a ningún sitio, perdiendo el sentido de la Eucaristía, en el que el niño recibe por primera vez al Señor. En este punto es muy importante el trabajo que se hace con los cursos de catequesis.

P. Uno es sacerdote a tiempo completo, pero ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

R. En el escaso tiempo que tengo libre me gusta mucho leer, pasear por la playa, sobre todo ahora con la llegada del verano y el buen tiempo, y también me gusta practicar algo de deporte, que siempre es importante.

P. ¿Qué cambios ha realizado usted en la Iglesia con respecto a la etapa anterior?

R. Como bien dice el refrán ‘Cada maestrillo tiene su librillo’ y lógicamente he añadido algunos cambios, siempre manteniéndolos dentro de unos parámetros normales. Siempre intento hacerlo lo mejor posible, aunque a veces  los curas también nos equivocamos.

P. En esta iglesia que usted dirige ¿Se apuesta por acercarse a los jóvenes para que no se alejen de la parroquia?

R. Aquí tenemos catequesis para grupos de jóvenes y sí que trabajamos con ellos. De hecho, ahora en julio tenemos un campamento en Álora destinado a jóvenes de entre 11 y 18 años. Ésta es por ejemplo una de las actividades que solemos hacer con el colectivo de la juventud.

P. Usted se considera un cura de pueblo ¿Quiere seguir siéndolo?

R. Si. Yo me considero, soy y espero seguir siendo un cura de pueblo, porque este término se define en estar cercano a los problemas de tu comunidad y los que te rodean, tener un contacto directo con ellos y con su realidad, básicamente convivir con la gente y ayudar dentro de tus posibilidades.

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  • Publicado en el periódico San Pedro Información en Julio de 2013