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Quirónsalud Marbella ofrece un programa personalizado a pacientes que sufren de Síndrome de Apnea Hipopnea

Los trastornos del sueño acompañan al hombre desde su existencia, no se trata de una patología vinculada a tiempos modernos o una adopción de hábitos de vida contemporáneos. Existen escritos en la antigüedad que revelan a la comunidad científica la descripción de episodios relacionados con problemas en la fase de sueño y descanso que datan de miles de años.

El ronquido es uno de los trastornos más extendidos. Si bien, los ronquidos son inherentes al ser humano, cuando el ronquido se acompaña de parada de la respiración durante la noche, puede ser un problema de salud que se vincula con aumento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares (hipertensión arterial, arritmias, cardiopatía isquémica y accidentes cerebro vasculares). “La gravedad de este diagnóstico se determina por el número de pausas en la respiración (si es muy alto) y por la existencia de síntomas complementarios durante el día como es el caso de cansancio excesivo, somnolencia diurna, sueño no reparador, mala calidad de vida…ya que podría tratarse del Síndrome de Apnea Hipopnea (obstructiva) del Sueño (SAHS)”, explica el co-responsable de la Unidad Multidisciplinar de Trastornos del Sueño del Hospital Quirónsalud Marbella el neumólogo José María Ignacio García.

Se estima que el SAHS afecta a entre un 6-8% de la población adulta en España y que un gran porcentaje de esta población inicia un proceso de búsqueda de diagnóstico ante distintos especialistas al objeto de encontrar una respuesta profesional adecuada. Ante este contexto, el hospital marbellí ha dado un paso adelante para ofrecer a los afectados de Síndrome de Apnea Hipopnea (obstructiva) del Sueño (SAHS) una plataforma asistencial especializada.  “El paciente con sospecha de un trastorno respiratorio del sueño tiene la posibilidad de acudir a la Unidad Multidisciplinar de Trastornos del Sueño y recibir la atención de los Servicios de Neumología y Otorrinolaringología de forma coordinada. En esta unidad se le realizará “una evaluación integral e individualizada, con el objetivo de encontrar el tratamiento más adecuado en función del fenotipo de su enfermedad” detalla el co-responsable de la Unidad Multidisciplinar de Trastornos del Sueño del Hospital Quirónsalud Marbella el otorrinolaringólogo, Carlos O´Connor Reina.

El circuito asistencial para este tipo de pacientes se inicia en el Servicio de Neumología con la realización de una historia clínica detallada dirigida a los síntomas, factores de riesgos y comorbilidades que con mayor frecuencia se asocian al SAHS. “Se le realizará una exploración física, medida de peso, talla, cálculo de Índice de Masa Corporal y se evaluará mediante test clínico su nivel de somnolencia y de calidad de vida. A los pacientes a los que se les detecte sospecha de SAHS se les realizarán las pruebas diagnósticas de polisomnografía o poligrafía respiratoria, que nos permitirá conocer si el paciente sufre de apnea, el grado de severidad de la misma y el posible componente de hipoventilación alveolar que el paciente pueda presentar”, especifica el doctor Ignacio.

Tras esta primera evaluación el Neumólogo, deriva al paciente  al Servicio de Otorrinolaringología donde se valorará la anatomía y funcionalidad de la vía área superior.  “En el caso de que el paciente presente un condicionante anatómico se le indicará una cirugía correctiva.  Si por otro lado, se detecta un trastorno funcional por déficit de tono muscular, se  le orientará sobre los ejercicios musculares que pueden revertir la flacidez (aplicación móvil AirwayGym) pero, si ese trastorno motor fuera más complejo (apraxias linguales secundarias), se derivará al especialista en logopedia-fonoaudiología” completa el doctor O´Connor.

El sueño influye en la calidad de vida del ser humano en la medida en que es una necesidad básica del organismo. Sus funciones son reparadoras y cuando se produce una privación crónica del sueño afloran síntomas diurnos, con somnolencia, cansancio y disminución del rendimiento intelectual. Incluso la alteración de los reflejos se asocia a un incremento de los accidentes, tanto de tráfico como laborales.